El Gobierno Nacional negoció con la empresa IBT Health Group la terminación de cuatro hospitales. La transacción le ahorró al Estado panameño 79.8 millones de dólares. Esto demuestra que cuando los funcionarios trabajan por los intereses del país, la nación entera es ganadora. Aquí cabe la pregunta: ¿Cuántas obras públicas habrán sido manejadas en perjuicio del país? Nunca lo sabremos a ciencia cierta. La desidia y la negligencia a la hora de gestionar las compras gubernamentales también son un robo. Lamentablemente, lo logrado con IBT es más la excepción que la regla. Es precisamente por esto que los ciudadanos exigimos una nueva legislación de contratación pública, para que, de una vez por todas, la trampa, los conflictos de intereses y los sobreprecios sean asunto del pasado.
hoyporhoy
03 feb 2016 - 06:54 AM