La Organización Mundial de la Salud ha declarado al zika como una emergencia internacional de salud pública. Este virus es posiblemente el responsable directo de miles de bebés con microcefalia y otras afecciones neurológicas, que desde mayo de 2015 aparecieron inicialmente en Brasil y que ya existen en casi toda nuestra región. No hay vacuna ni tratamiento curativo. Aunque para la mayoría de las personas las molestias serán pocas, a las mujeres en estado de gestación la amenaza que representa es sumamente seria. Panamá presenta condiciones ideales para el rápido contagio de este mal: escasez crónica de agua, basura por doquier, falta de educación de la población y una reducida capacidad de las instituciones sanitarias para enfrentar el problema. En Estados Unidos el presidente ordenó activar el conocido Situation Room para monitorear este tema, usando los mismos mecanismos de inteligencia y análisis aplicados a las guerras y conflictos internacionales. Urge que el Gobierno nacional y la población en general asumamos la responsabilidad y enfrentemos al mosquito casa por casa.
hoyporhoy
02 feb 2016 - 06:04 AM
