Durante décadas, los recursos ambientales en Panamá han sido explotados casi sin discriminación alguna y sin los controles que permitan su renovación. Cada año las graves consecuencias de estos actos se precipitan a los hogares y a nuestros ojos, y aun así, no salimos del asombro por las cada vez más frecuentes y violentas que son. No cabe duda de que hay que hacer algo y examinar con detenimiento qué alternativas tenemos para el futuro. El Ministerio de Ambiente acaba de divulgar un estudio sobre las cuencas hídricas del país, llegando a la conclusión de que la mayoría está contaminada. Se trata del agua que es utilizada para potabilizarla, a fin de hacerla consumible para los humanos. Entonces, conservar esas fuentes de agua constituye una prioridad y no es una labor que le compete únicamente al Gobierno. Los ciudadanos –empresarios y habitantes de zonas residenciales y agrícolas– debemos estar conscientes del daño que se hace vertiendo desechos y contaminantes al cauce de los ríos. Debemos preocuparnos de preservar la salud de estos, de lo contrario estaremos condenándonos a nosotros mismos.
hoyporhoy
26 dic 2015 - 05:02 AM
