Ibiza es una isla reconocida mundialmente por ser un destino turístico. En Panamá, Ibiza es el nombre de unos condominios de playa que son el centro de un escándalo financiero de grandes proporciones. Como si necesitáramos un recordatorio de la crisis de la justicia, un juez de circuito, ramo civil, de la ciudad de Penonomé, declaró la quiebra retroactiva de la empresa promotora de los condominios. La fecha escogida para la insolvencia es anterior a la de la emisión de bonos, por 30 millones de dólares, efectuada para financiar diversos proyectos. La infortunada decisión judicial deja en total indefensión a los inversionistas nacionales y extranjeros que compraron los bonos, creyendo en la institucionalidad panameña. Este agravio se suma a los préstamos otorgados por la Caja de Ahorros, que fueron garantizados extrañamente por piscinas, vestíbulos y otras áreas comunes. Lo que está en juego no solo es el patrimonio de particulares y de un banco estatal, sino la reputación de todo el sistema financiero panameño. Las autoridades regulatorias y el Ministerio Público deben parar esta farsa lo más pronto posible. Es hora de devolverle la confianza al nombre de Panamá.
hoyporhoy
26 nov 2015 - 05:58 AM
