Aunque los cuestionamientos sobre las finanzas de la Caja de Seguro Social son recurrentes, y la preocupación por su salud financiera es un tema de interés nacional, hasta el momento ninguna administración ha logrado dar con la medicina salvadora. Pese a las reformas a su ley orgánica, el futuro de sus programas más importantes es incierto. Por un lado, aunque el Programa de Enfermedad y Maternidad se mantiene estable, es de allí precisamente de donde se piensa sacar los fondos para solventar compromisos adquiridos e inversiones, mientras que, por el otro, el de Invalidez Vejez y Muerte afronta una crisis inminente, por lo que el futuro inmediato de las pensiones y jubilaciones no está garantizado. Igual de grave es el hecho de que en tres años no se han presentado informes financieros de la institución. Este escenario revela la forma irresponsable en la que se han manejado los fondos de la seguridad social de los panameños. ¿Aumentar las cuotas o la edad de jubilación? ¿Integrar los programas? Surgen propuestas, algunas controversiales. Se hace necesario que el Gobierno encare el problema antes de que la entidad que ampara a los trabajadores, en especial los más humildes, deje de ser viable.
hoyporhoy
09 nov 2015 - 05:47 AM
