Aunque el denominador común de los proyectos de la pasada administración gubernamental parece haber sido un alto flujo de recursos económicos, estos no estaban dirigidos a proporcionar bienestar a la población panameña, sino a hacer más prósperas las finanzas de unos cuantos elegidos. La Contraloría General de la República determinó que, de los $31 millones en anticipos hechos por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario a la hoy agonizante empresa Hidalgo & Hidalgo para el sistema de riego de Tonosí, casi el 73% se “regó” hacia los bolsillos de allegados a la silla presidencial y no a gastos exclusivamente relacionados con la ejecución del proyecto. Y como sucede en casi todos los casos en los que se hace fiesta con los dineros del Estado, el contratista y sus “asesores” parecen estar resueltos a conservar el botín. Quizás no falte mucho para saber si lo que Felipe Virzi le contó a la fiscal Tercera Anticorrupción es cierto y, de ser así, tener una idea de quiénes son los afortunados a los que habrá que ir exigiendo explicaciones. Y no precisamente vía Twitter.
hoyporhoy
04 nov 2015 - 05:01 AM
