Casi medio siglo ha transcurrido desde que en 1968 se instauró en Panamá un régimen que llegó al poder por la fuerza, y como tal, avasalló, torturó y desapareció personas, cuyos familiares claman desde entonces, no solo justicia, sino finalizar con la incertidumbre que produce no saber qué ocurrió con ellos, dónde fueron enterrados y quiénes fueron los responsables de sus secuestros y muertes. La Procuraduría decidió tomar cartas en el asunto, pero requiere de fondos para hacer estudios de los restos de personas hallados en antiguos cuarteles militares. Es una vergüenza que después de seis gobiernos, tras la caída de los militares, incluyendo la actual administración, esas personas continúen esperando que le hagan justicia. ¿Acaso sus familiares eran ciudadanos que no merecen respeto? ¿Sus vidas terminarán olvidadas por gobiernos que decidieron que el cemento es la prioridad de su gestión? Hacer patria es algo más que colgar banderas en nuestros hogares y oficinas o el desfile de escuelas y colegios. También es honrar a esos que dieron la vida para que hoy vivamos en democracia. Honremos sus nombres con la justicia que merecen.
hoyporhoy
03 nov 2015 - 05:01 AM