A todas luces los magistrados de la Corte Suprema de Justicia se han empeñado en decepcionar a la nación, buscando formas inverosímiles para dilatar e impedir que los casos penales del expresidente de la República lleguen a juicio. Cuando esperábamos que el magistrado Jerónimo Mejía fijara la fecha de la audiencia sobre el caso de los pinchazos, ¡sorpresa!, el juzgador no le ha dado trámite alguno al expediente y ni siquiera ha notificado a la defensa del investigado la existencia del escrito de acusación. El tiempo corre y sin ese trámite mecánico, de seguro, la fecha se pospondrá indefinidamente en perjuicio del Estado de derecho. ¿Cuánta paciencia pretende el magistrado que le tengamos? En el baloncesto, cuando un equipo va ganando emprende jugadas para “matar” el reloj en contra de sus adversarios. Esto lo sabe perfectamente el magistrado Mejía. Lo que queda claro es que el equipo para el que participa no es necesariamente el que los panameños aspiramos que defienda y honre con sus actuaciones. Frente a esto, el veredicto popular será que tuvimos una Corte falta de gallardía y llena de complicidad.
hoyporhoy
27 oct 2015 - 06:30 AM
