Cuando el cardenal Jorge Mario Bergoglio se convirtió en el papa Francisco, desde su primer mensaje expresó una voluntad de cambio, no solo en el estilo y el protocolo de la Iglesia católica, sino también en el énfasis que se le pondría a los temas sociales. La gira del Papa por Cuba y Estados Unidos ha confirmado con creces las esperanzas depositadas sobre el argentino. En Cuba consolidó los esfuerzos de paz y reconciliación de la isla con el resto del mundo y los beneficios de este esfuerzo se irán conociendo gradualmente. En su visita al Congreso de Estados Unidos abordó el trato justo a los inmigrantes y la abolición a la pena de muerte. En las Naciones Unidas propuso una profunda reforma al sistema internacional eliminando los privilegios del Consejo de Seguridad y el control hegemónico de las instituciones financieras internacionales. Tanto en las calles y plazas de Washington, Nueva York y Filadelfia, el Obispo de Roma le recordó a todas la religiones el compromiso con los pobres y desamparados del mundo, incluyendo la defensa de la vida en contra de la explotación, a la guerra, al cambio climático y de la injusticia social. Esta gira nos deja un gran mensaje que el mundo necesitaba escuchar.
hoyporhoy
27 sep 2015 - 05:01 AM
