La firma del acuerdo sobre justicia transicional y restaurativa entre el presidente Juan Manuel Santos y las FARC ayer en La Habana, representa la posibilidad real de que por fin los años de guerra y negociaciones fallidas entre ambos bandos estén a punto de terminar. Aun cuando todavía quedan varios temas que definir y detalles que acordar, este hecho sin precedentes representa una esperanza para los millones de colombianos sometidos durante décadas a las injusticias y horrores de la guerra. Sin duda, se adentran a la etapa más delicada dentro del proceso, la de mantener la palabra empeñada y la de enfrentar a aquellos enemigos para quienes la paz no es un tema redituable. Existen recelos válidos en diversos sectores de la sociedad colombiana, debido a los términos acordados que no satisfacen ciertas expectativas que se han creado a lo largo de esta negociación; sin embargo, lo acordado hace posible la dejación de armas, el cese al fuego y la existencia de penas de prisión haciendo realista el fin de la guerra. Lo cierto es que solo al final de este camino podrá decirse con seguridad que a Colombia le ha llegado la tan anhelada y merecida paz. ¡Ojalá y así sea!
hoyporhoy
24 sep 2015 - 07:12 AM
