A 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas fue condenado Leopoldo López. En la tradición de los juicios prefabricados por los fascismos, el de Leopoldo tenía todas las características de una comedia bufa. Como un relato de Kafka, no importaba lo que la defensa alegara, o que las evidencias demostraran su inocencia, Leopoldo debía ser condenado. Maduro y Cabello no se dan cuenta, que mientras ellos se empequeñecen con su actuación tiránica, a Leopoldo lo agigantaron para unirlo a los nombres de José Martí, Víctor Raúl Haya De la Torre, Andrei Sajarov y Nelson Mandela. Nuestra libertad se la debemos a los prisioneros de conciencia, que desde Sócrates hasta Leopoldo López se han sacrificado para que nosotros vivamos en sociedades abiertas. Es irónico y contradictorio que el mismo día que en Cuba se liberan a 3 mil 500 presos políticos, en Venezuela se condene a un país entero a la vergüenza y a la desesperanza. La justicia en Venezuela es más importante que el comercio y el protocolo diplomático. Ahora más que nunca, Leopoldo es libre porque está en el pensamiento y en el corazón de los ciudadanos de nuestra América.
hoyporhoy
12 sep 2015 - 06:51 AM