El calentamiento global es parte de nuestras vidas. El arco seco del país, formado por las provincias de Coclé, Herrera, Los Santos y parte de Veraguas y Panamá Oeste, enfrenta una escasez histórica de agua, causando gran mortandad del ganado y el empobrecimiento de suelos. El Gobierno ha respondido con medidas paliativas, mientras la población sigue sin entender cómo cambiar su cultura del agua. Frente a esta realidad, es un sinsentido la insistencia de la clase política en fomentar la minería metálica a cielo abierto, los embalses destructores de ríos, y los agroquímicos envenenadores del agua. El futuro de todos requiere que el ambiente sea el eje central de una nueva cultura política, en la que cada ciudadano sea responsable. Las lluvias jamás podrán sustituir a un buen Gobierno, y a una ciudadanía comprometida con la naturaleza.
hoyporhoy
13 ago 2015 - 08:55 AM
