La Dirección de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud (Minsa) tiene una importante función como garante de la salud de los ciudadanos. Su modelo arcaico de gestión retrasa exageradamente la emisión de los registros sanitarios necesarios para la comercialización de medicamentos, cosméticos, artículos de limpieza y aseo personal. No es de extrañar la presencia de tantos fármacos similares o genéricos en el mercado, porque los originales están atascados en la pila de documentos que esperan la acción de los funcionarios o de un mejor sistema de administración de este proceso. Además de la salud humana se afectan las pequeña y medianas empresas que no pueden participar en licitaciones ni suplir las estanterías de farmacias y supermercados con productos debidamente registrados. Si faltan recursos o personal para que esta unidad del Minsa funcione de manera adecuada, entonces resolver esto debe ser de las más altas prioridades del Gobierno. La salud no puede esperar al papeleo ni ser parte del rejuego del “poncha y sello”.
hoyporhoy
10 ago 2015 - 05:59 AM