El galeón San José se hundió en Panamá en 1631. Esta embarcación trasladaba oro y plata del Perú, rumbo a España. Como otros naufragios en aguas panameñas, los buscadores de tesoros y algunos funcionarios, con la vista nublada con la imagen de riquezas submarinas insospechadas, han colaborado para destruir nuestro patrimonio y dañar irreparablemente cualquier posibilidad de que los panameños conozcamos mejor nuestra historia. Cuando las autoridades de Aduanas decomisaron algunas monedas rescatadas de los restos del San José, se confirmó el saqueo que historiadores y defensores del patrimonio cultural venían advirtiendo sin que nadie les hiciera caso. Tristemente, se evidenció que el Estado no tiene ni la cultura ni las instituciones para defender sus bienes en tierra firme, o en las profundidades del mar. El robo de los bienes públicos destruye la memoria de nuestra nación. En el siglo XXI todavía hay piratas saqueándonos, algunos disfrazados de científicos y otros participando de la política criolla.
hoyporhoy
31 jul 2015 - 05:56 AM
