Cuba y Estados Unidos emprenden a partir de hoy un nuevo camino en sus relaciones diplomáticas. Durante la primera mitad del siglo XX, Estados Unidos actuó con arrogancia en la isla y se asoció con dictadores como Machado y Batista. Cuba no conoce una tradición democrática. El régimen de los hermanos Castro ha pasado de ser un desafío a la hegemonía hemisférica para convertirse en un parque temático ideológico en el que Fidel y Raúl serán testigos de su desmantelamiento. La administración del presidente Obama busca ordenar sus relaciones exteriores con América Latina y el Caribe, con respeto a las diferencias ideológicas y de intereses, y a la vez, promoviendo nuevos canales de entendimiento. A las dos naciones les queda el reto de Guantánamo, la solución de las disputas por las nacionalizaciones realizadas por el régimen de los Castro, y la gestión de la transición de Cuba hacia una sociedad posdictatorial. Las líneas duras y los intereses creados todavía pueden hacerle daño a lo obtenido, pero, por primera vez en generaciones, la paloma de la paz volará libremente entre ambos extremos del estrecho de la Florida.
hoyporhoy
20 jul 2015 - 05:54 AM
