Hasta 1967, en Estados Unidos, 21 de sus estados prohibían el matrimonio entre personas de distintas razas. Ese año, la Corte Suprema de Justicia sentenció que la prohibición era inconstitucional y que violaba los derechos civiles y la libertad de asociación de las personas. 14 estados de ese país restringían el matrimonio homosexual. Eso fue hasta ayer, cuando la Corte Suprema volvió a decidir que el matrimonio no se puede limitar, reconociendo, en esta ocasión, que las parejas homosexuales pueden casarse y ejercer sus derechos matrimoniales en todo el país. Este es un ejemplo de cómo las autoridades responden a la necesidad de proteger e incluir a todos los ciudadanos. En contraste, el irrespeto y la burla que en Panamá ha recibido el alcalde capitalino por promover la tolerancia y por afirmar con sus acciones que representa a todos los ciudadanos, es una muestra del largo camino que nos queda por recorrer en materia de Derechos Humanos y de valores democráticos. Una sociedad que discrimina, es una sociedad llena de odio y de ignorancia. Es tiempo de abolir la discriminación y construir una sola nación igual para todos.
hoyporhoy
27 jun 2015 - 05:56 AM