El feminicidio es un término que no debería existir, su significado implica el asesinato de una mujer por odio. Un sentimiento de poder absoluto y de control sobre la vida de quien correspondió un afecto o que quizás lo rechazó para elegir sus propias opciones de vida. Este tipo de crimen no es una conducta aislada, sino que corresponde a la versión más extrema del abuso físico y psicológico contra la mujer, su existencia, y su autoestima. El país carece de instituciones para proteger a las mujeres y su familia en estado de vulnerabilidad. Las estadísticas están de más, una sola muerte nos debe doler a todos y es una pérdida irreparable que no debe ser tolerada. Este es un crimen del alma humana que estamos permitiendo que poco a poco silencie a nuestras madres, hermanas e hijas. La mitad de la población no puede vivir con temor a una minoría de hombres. Como país debemos tener una profunda vergüenza de que los índices de este mal sean de los más altos de la región. Es la hora de la responsabilidad, de los medios para visibilizar este tema; de las autoridades para evitarlo; y de todos para aprender a respetarnos como seres dignos.
hoyporhoy
23 jun 2015 - 05:52 AM
