Con la renuncia del magistrado de la Corte Suprema de Justicia Víctor Benavides se sigue manifestando la profunda crisis en que vive la justicia panameña. A pesar de la salida de dos magistrados este año -uno condenado por corrupción y el otro que renuncia para interrumpir su juzgamiento ante el Legislativo- queda el sinsabor de saber que la estructura en la que ellos y otros más se desarrollaron se mantiene intacta con numerosos tribunales colegiados y jueces individuales que tienen responsabilidad directa en el actual estado de impunidad y de injusticia que percibimos los panameños. Ahora, aunque ni la Constitución Política ni la ley lo requieren, el Presidente de la República debe convocar a las fuerzas políticas, a los sindicatos, gremios empresariales y a la sociedad civil para renovar y completar el Pacto de Estado por la Justicia. Los próximos magistrados no pueden ser escogidos de la misma forma y con los mismos compromisos que los actuales. El poder judicial no debe ser un botín para unos, o una llave para el cofre de los tesoros de los traficantes de influencia. Es hora de tener una verdadera justicia para todos en este país.
hoyporhoy
20 jun 2015 - 07:55 AM