La Superintendencia de Bancos de Panamá suspendió las operaciones de un banco, ante las graves infracciones cometidas entre las cuales estaban desobedecer órdenes de la autoridad reguladora y el incumplimiento manifiesto de una instrucción emitida por el Ministerio Público. En otras palabras, se quiso burlar a la justicia y hacer inútil toda gestión para congelar los fondos que presuntamente son propiedad de todos los panameños o que supuestamente provenían de algún delito. Frente a las evidentes molestias que la suspensión de operaciones pueda ocasionar a los cuentahabientes, el ente regulador ha sido muy claro en señalar que hay fondos para cubrir los pasivos y hacerle frente a las obligaciones. Estamos acostumbrados a que este tipo de intervenciones se hacen tarde y mal, cuando el daño es irreparable y la liquidez del actor financiero está seriamente afectada. Todos somos perjudicados cuando se juega con la justicia. Una economía íntegra, con una banca sólida, fundamentada en la transparencia y en el cumplimiento de la ley, es el mejor imán para las inversiones y la seguridad jurídica. Nuestra economía y reputación internacional se fortalecen cuando se limpia la casa.
hoyporhoy
07 jun 2015 - 08:24 AM
