En apenas siete años, desde la aprobación de la Ley 13 de 2008, se ha conseguido que en Panamá se disminuya de 30% a un 6.4% el consumo de cigarrillos por parte de la población adulta. Las decenas de miles de vidas que han sido salvadas del cáncer de pulmón, de las enfermedades cardíacas y de otras afecciones no transmisibles como la diabetes, el enfisema, la hipertensión, son el mejor testimonio de que los esfuerzos concertados por la sociedad civil y las autoridades producen cambios positivos para todos. Ahora la Coalición Panameña contra el Tabaquismo (Copacet) busca con un proyecto de ley cerrar los vacíos que dejó la norma vigente sobre temas como el cigarrillo electrónico, la práctica de fumar en terrazas y otros espacios públicos, las narguiles, así como también la necesidad de establecer licencias especiales para aquellos establecimientos que deseen vender tabaco y sus derivados. En menos de una década, Panamá puede convertirse en un país libre de humo. El cáncer y las otras enfermedades no transmisibles pueden ser derrotadas. El esfuerzo bien vale la pena para que todos ejerzamos nuestro derecho a un ambiente sano.
hoyporhoy
31 may 2015 - 05:25 AM
