Por más de medio siglo, el Hospital del Niño fue una institución modelo por la calidad de sus servicios médicos. Esta entidad fue el producto de la acción concertada de la sociedad civil, liderada por el Club de Leones, el gremio médico, el Gobierno nacional y el pueblo llano. Ahora, este hospital enfrenta la catástrofe que resultó de un lustro de megaproyectos hospitalarios, de la proliferación de centros de salud y de instalaciones sanitarias fantasmas. Sin planificación alguna se desviaron los escasos recursos de las instituciones que estaban funcionando, generando una situación de colapso en aquellos centros médicos que ofrecían buenos servicios. Actualmente, nuestra salud pediátrica carece de todo, lo que hunde en la desesperanza a los ciudadanos que buscan salud para sus hijos. Conocida la enfermedad del sistema, conocida su cura. Nuevamente es necesario convocar a los actores que hicieron posible la fundación del Hospital del Niño, esta vez para salvarlo. Seguimos teniendo las prioridades equivocadas, edificios vacíos no hacen salud; buenos médicos y suficientes insumos serían un buen comienzo para los derechos de nuestra niñez.
hoyporhoy
21 may 2015 - 05:50 AM
