Las prioridades en nuestro país continúan trastocadas. Ejemplo de esto es la pérdida de tiempo en la discusión de proyectos estériles que se tratan en la Asamblea Nacional, sin darle prioridad a temas apremiantes para nuestra sociedad, como lo es la ley de educación sexual. El alarmante aumento en la cifra de niñas embarazadas es una señal nefasta para el futuro de esa generación. Es hora de hacer un alto y tomar decisiones basadas en la realidad que demuestran las estadísticas, no solo por los embarazos de menores, sino también por la afectación que sufren los jóvenes por enfermedades de transmisión sexual, deserción escolar y hasta riesgo de muertes prematuras. Es inaceptable que tan solo en el primer trimestre del año, el número de embarazadas haya alcanzado la cifra de 2 mil 594 entre niñas y adolescentes. Este tema, por más debate que provoque, debe ser afrontado con urgencia en el próximo período de sesiones legislativas, ya que darle largas, garantiza, incluso, que el círculo de pobreza se profundice aún más. Por el futuro de nuestras niñas y adolescentes, dejemos la ceguera a un lado y defendamos su derecho a saber cómo cuidarse.
hoyporhoy
17 may 2015 - 05:43 AM
