El sector salud atraviesa por una de las peores crisis, que no es de hoy, sino de arrastre. Faltan estructuras médicas, mala atención en las citas médicas, carencia de especialistas y medicamentos, es decir necesita de todo. Ese panorama es contradictorio cuando se observa la astronómica cifra de más de mil 987 millones de dólares destinados al sector salud para 2015 y que gran parte, casi 600 millones de dólares, es para inversión. ¿Qué está haciendo el Ministerio de Salud con ese monstruoso presupuesto? ¿A dónde van a parar esos recursos? En otros países centroamericanos más pobres, con el triple de la población de Panamá, el presupuesto del sector salud no llega ni siquiera a la mitad de lo que se destina aquí. La salud es una de las prioridades de un país y de su gobierno. No hay excusa para que la nación cuente con modernas instalaciones hospitalarias y con una atención de altura del primer mundo. Los recursos existen y de sobra. Despojémonos de toda mezquindad política y no condenemos a la población pobre del país a tener que sufrir de por vida un mal servicio en la atención de salud. Es hora de que el gobierno haga conciencia y analice qué se está haciendo con los impuestos que pagamos todos los que vivimos bajo el cielo de esta tierra istmeña. La buena salud de la población no tiene precio.
hoyporhoy
12 may 2015 - 07:39 AM