Parece que la parranda de cortes de cinta que nos regaló el gobierno anterior en su ocaso empieza a pasar factura. Uno de los tantos millonarios Centros de Atención Primaria para la Salud (Minsa-Capsi), inaugurado con bombos y platillos, apenas 10 días antes de las elecciones generales de mayo de 2014, en un distrito necesitado de la provincia de Los Santos, ya presenta profundas deficiencias en su estructura. Que el anterior inquilino de Palacio usara sus últimas semanas para estrenar la línea del Metro, viaductos marinos y otras infraestructuras públicas y de servicios, reafirma que no sabía distinguir entre una obra que conllevara beneficios para la población y un capricho con fines electoreros y hasta mercantiles. Lo peor es el apuro y falta de seriedad con que se ejecutaron muchos proyectos, solo para enaltecer egos. Pero, ¿qué se podía esperar de un Presidente que se esmeró para que una “ciudad hospitalaria” llevara su ilustre nombre, cuando esta apenas era un proyecto en papel? Quizá todo esto lo hizo para atormentarnos con el recuerdo nefasto de su paso por la Presidencia. ¡Vaya castigo!
hoyporhoy
09 may 2015 - 08:18 AM
