Durante la campaña electoral de 2014, escuchamos a los partidos de oposición de aquel entonces quejarse, de cuanta forma fuese posible, por proyectos y programas gestionados por el entonces gobierno de turno. Duros fueron los reproches por la gran cantidad de proyectos ‘llave en mano’ adjudicados en la administración pasada. Las reformas introducidas en el último quinquenio y que permiten aumentar el nivel de endeudamiento público por medio de figuras poco convencionales, también fueron consideradas un atentado contra la transparencia y la rendición de cuentas. Las compras realizadas a través del PAN y del IMA fueron implacablemente cuestionadas. Curiosamente, aquellos que en aquel entonces se autoproclamaban oposición y que hoy tienen la oportunidad de enmendar los errores de la era Martinelli, lejos de actuar conforme a lo que predicaban, han continuado aprovechándose de las mismas artimañas que tanto criticaron. Estar en el poder parece haberles provocado ceguera y pérdida del sentido de orientación en estos temas. La banalidad de esas acciones ahora se traduce en investigaciones que a todas luces arrojan un despojo de la sociedad panameña. No olvidemos que la verdad nunca queda oculta para siempre.
hoyporhoy
08 may 2015 - 06:03 AM