La administración del expresidente Ricardo Martinelli ha dejado una herencia muy distinta a aquella que por cinco años vociferó. Y es que, aunque durante el quinquenio pasado se realizaron muchísimas obras de infraestructura y una gran cantidad de proyectos de corte social, hoy pareciera que cada uno de estos fue salpicado por la corrupción. Los escándalos que han sido descubiertos son prueba irrefutable de esto. No nos acabamos de recuperar del asombro que nos dejan los múltiples atracos que sufrió el PAN, cuando nos enteramos del modus operandi utilizado en los negociados que se realizaban a través de Cobranzas del Istmo. No menos importante son los recientes hallazgos en el caso de las escuchas telefónicas y a donde fue a parar un equipo que costó al Estado panameño $13 millones. Lo curioso es que los caminos de todas estas investigaciones conducen a un solo sitio: la Presidencia de la República. Irónicamente el huésped de aquel entonces vive hoy en Miami, sin dar explicaciones a nadie, clamando inocencia a cómoda distancia. Como ciudadanos debemos exigirle que regrese y enfrente la justicia, si en verdad está libre de culpa.
hoyporhoy
06 may 2015 - 05:28 AM
