La severa crisis de agua que sufre el país, y en particular la provincia de Chiriquí, debería preocuparnos a todos. Los ríos, las quebradas y los pozos se han secado, como consecuencia de la falta de lluvias. La situación que vivimos es preocupante, porque la temporada lluviosa se encuentra retrasada. Los esporádicos aguaceros que han caído no son suficientes y ni siquiera representan un porcentaje mínimo del agua que se necesita para que nuestros ríos, pozos y quebradas puedan servir de fuente de agua para las poblaciones, las plantas y los animales. Estamos en una crisis de grandes proporciones que, de no llegar a variar a nuestro favor las condiciones del tiempo, es probable que las consecuencias que comencemos a sentir sean peores. El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales ha reconocido que a la fecha ha dejado de llover entre un 60% y un 80% menos en comparación con el año pasado. Son las consecuencias del calentamiento global y del efecto invernadero producto de la inconmensurable contaminación ambiental. Tenemos que valorar más la poca agua que nos queda, y no abusar de su utilización. Es hora de que la principal prioridad del Gobierno sea el agua, adoptando políticas de Estado para el ahorro y buen aprovechamiento de esta.
hoyporhoy
28 abr 2015 - 05:40 AM
