Finalizada la VII Cumbre de las Américas, es ahora el séptimo arte el que coloca a Panamá en la palestra internacional. Y es que la cinematografía permite conocer, redescubrir y viajar por mundos imaginarios que siempre tienen algún anclaje con la realidad. Desde hace cuatro años, el Festival Internacional de Cine de Panamá confirma este principio, al darnos acceso a producciones independientes de las más diversas latitudes, en especial aquellas rodadas en Iberoamérica. Se trata de largometrajes que han triunfado en citas fílmicas tan relevantes como Toronto, Cannes, Venecia y Berlín, lo que asegura la mejor calidad. Este evento anual también representa un espacio de expresión y diálogo en el que se enriquecen tanto el público como los directores, productores y actores que participan en las cintas. De igual manera, el Festival promueve la exhibición y distribución audiovisual para que las películas encuentren su público y viceversa. Este evento convierte a Panamá, una vez más, en epicentro y espejo de la región, y de paso, demuestra que la cultura es otra forma de unir a los pueblos.
hoyporhoy
13 abr 2015 - 05:40 AM
