La obligación de designar al subdirector de la Caja de Seguro Social (CSS) es una tarea que lleva ya varios meses de retraso. Si bien, este nombramiento no es uno que debe hacerse a la ligera, sorprende que el director de la entidad –a quien, por mandato legal, corresponde esta elección– haya hecho esfuerzos estériles por encontrar al candidato idóneo. Ya en el pasado, la administración de la CSS ha sido politizada, nombrándose directivos para quienes el derecho que tiene todo asegurado a recibir un servicio de salud digno no era una prioridad. En muchas ocasiones, esta se ha limitado a asegurarse de plazas de trabajo para allegados políticos. Los errores del pasado nos han costado mucho. Esta administración no puede, ni debe, repetir estos desaciertos. Recibir atención médica de primera, aspirar a una jubilación y beneficiarse de los programas que proporciona la CSS, son derechos de todos aquellos que cada mes contribuyen con un porcentaje de su salario a subsidiar la entidad. Por tal razón, su director debe responder a los asegurados por este nombramiento. Una reunión en el Palacio de las Garzas para discutir la designación del subdirector envía un mal mensaje. La CSS no es el lugar para llenar cuotas políticas.
hoyporhoy
19 mar 2015 - 06:28 AM