La indignación reina en Brasil por el robo descarado de los recursos públicos. El caso suramericano toca a Panamá, porque filiales de la empresas brasileña operan aquí con cuantiosos contratos, sobre los cuales siempre ha rondado la duda y la sospecha. Según las investigaciones que adelantan los fiscales brasileños, el sistema para esquilmar era bastante simple, pero eficaz: la estatal Petrobras, cuyos directivos son nombrados por políticos, entregaba contratos con sobreprecios a empresarios corruptos y estos, por medio de intermediarios, hacían llegar las coimas a los políticos. En otras palabras, los brasileños pagaban dos o tres veces por las obras. Aquí en Panamá, según se desprende de las primeras pesquisas de fiscales y auditores, el sistema para convertir en millonario a cualquier político tampoco era muy sofisticado. Más bien rayaba en lo burdo: se inflaban los precios, se entregaban los contratos de forma directa y los empresarios se encargaban de compensar al funcionario directa o indirectamente. Uno de los que se supone recogía presuntas coimas de empresas contratistas del Estado es investigado en Italia. Ojalá acá también lo investiguen.
hoyporhoy
16 mar 2015 - 06:28 AM
