Los datos sobre la actividad crediticia de los panameños son un claro indicador de las aspiraciones de una esforzada clase media que busca su bienestar familiar. Hay que diferenciar entre los distintos tipos de deudas que adquieren los particulares, siendo la hipotecaria usualmente buena, ya que se compra un patrimonio que aumentará su valor con el tiempo; mientras que las obligaciones emanadas de tarjetas de crédito, préstamos personales y financiamiento de automóviles son deudas que en el mejor de los casos se pueden considerar neutrales y en el peor como negativas, porque los bienes adquiridos se deprecian rápidamente. La proliferación de fuentes de crédito y la facilidad con la que podemos endeudarnos en Panamá debe llamarnos a reflexionar sobre la necesidad de vivir de acuerdo con ingresos reales propios, mejorar igualmente nuestro sistema educativo y formación personal para incrementar los salarios e ingresos y fomentar el ahorro, que es la verdadera forma de enriquecer a las naciones.
hoyporhoy
10 mar 2015 - 07:25 AM