Corren tiempos de violencia desmedida, intolerancia de diversa índole e iniquidad galopante, fenómenos que se conjuran contra la propia humanidad. Por ello, el reciente mensaje del papa Francisco no debe pasar desapercibido. Instó a los 20 nuevos cardenales, entre ellos cinco latinoamericanos, provenientes de Panamá, México, Uruguay, Colombia y Argentina, a no aceptar ningún tipo de injusticia, que no se queden “mirando de forma pasiva el sufrimiento del mundo”. Se trata de un reto monumental y de gran significado, particularmente por la nueva composición del Colegio Cardenalicio de la Iglesia católica, que se extiende por todos los confines de la Tierra. Si deciden acatar esta nueva directriz, los nuevos purpurados tendrán mucho trabajo por delante, especialmente por estos lares. Los pueblos del mundo, sobre todo los que se profesan católicos, tienen la ocasión de tomarle la palabra al papa Francisco y exigir que sus pastores renuncien a cualquier actitud principesca, comodidad o contemplación y salgan al encuentro de las “periferias geográficas y existenciales”.
hoyporhoy
17 feb 2015 - 05:29 AM