El papa Francisco creó ayer cardenal a José Luis Lacunza Maestrojuán –obispo de la Diócesis de Chiriquí–, en lo que representa un hito histórico para Panamá. La designación, revestida de celebración, pero de mucha responsabilidad, llega en momentos en que la Iglesia católica está abocada en un intenso debate de reformas internas, a fin de mejorar el proceso de evangelización. De allí la importancia de contar con la voz de uno de los llamados “príncipes de la Iglesia” o “consejeros del Papa”, que transmita, directamente al Vaticano, la realidad de lo que vive el istmo y la región. Hoy más que nunca Lacunza Maestrojuán será guía y referencia espiritual y profesional para miles de panameños y autoridades, por lo que Francisco le ha pedido, al igual que a otros 19 nuevos cardenales, “tener un fuerte sentido de la justicia” y “amar sin límites”. Panamá vive tiempos aciagos, con disputas, el destape de actos de corrupción en el pasado recién y una sociedad dividida. Festejemos la distinción a Lacunza Maestrojuán, para que este sea uno de los faros que alumbre un mejor futuro.
hoyporhoy
15 feb 2015 - 05:21 AM