En su gira internacional, donde su parte pública se redujo a la visita al Parlacen en busca de respaldo –que no recibió– el expresidente de la República partió después en un periplo misterioso que solo puede calificarse como un fiasco. Por los destinos europeos visitados por el avión N799RM parece que su dueño y pasajero fue a arreglar asuntos bancarios, más que buscar el apoyo y solidaridad internacional. En este capítulo, su vocero y su nueva asistente siguen activos en tratar de organizar marchas, mítines, concentraciones, piquetes o lo que puedan hacer con el presupuesto que el capo debe haber dejado para estos fines. Nuestra Corte Suprema sigue calzándose los zapatos para poder arrancar su investigación y procesar al pez más gordo de todos. ¿Qué viene ahora? Dependerá de las instituciones y de la presión ciudadana que este caso termine bien para el país. Los carnavales no deben ser distracción para que el poder ciudadano exija justicia para todos los casos.
hoyporhoy
07 feb 2015 - 05:18 AM
