Él ha regresado. Algunos pensaron que con el mazo del gobierno anterior el empresario de la moda, los textiles y los grandes eventos, amigo del poder, y quizás más importante, de magistrados, no volvería a tener beligerancia. Pareciendo un villano de película de mala calidad, y con plena conciencia de la poca memoria de los panameños, tal vez busca lo que considera suyo, esto, a pesar de que lo financió la banca estatal y en tierras del Estado. ¿Y el relleno? Ese adefesio que adorna a la que quizás es la tierra más sagrada de Panamá, la que tantas vidas, sacrificios y sueños costó. Allí quiso hacer lo que le dio la gana, pero al final el Estado lo recuperó de forma expedita. ¿Qué quiere él? ¿Figurar en los medios o hacerse pasar por otra víctima inocente del dictadorzuelo que se tambalea por su propia corrupción y está a punto de caer de su pedestal? Lo más probable es que quiera recuperar para sus fines, lo que nunca debió ser suyo. Tengamos mucho cuidado con este personaje, evitemos caer en la trampa de pensarlo inocente por la forma en que se actuó en su caso. Como decían los ancianos sabios: ¡ojo al cristo, que es de plata!
hoyporhoy
27 ene 2015 - 06:46 AM