La pronta culminación del proyecto eólico en Coclé va a contribuir a que los panameños tengamos un suministro balanceado en la canasta energética del país. Este proyecto, a diferencia de las hidroeléctricas, que en su mayoría fueron concesionadas sin mayores consideraciones sociales o ambientales, contribuye a sanear nuestra producción de energía. Sin embargo, el principal reto energético panameño es la necesidad de abaratar y democratizar la electricidad, para lo cual el país tiene que definir una nueva política energética orientada hacia el desarrollo sostenible y la equidad. En otras palabras, ni la interconexión eléctrica con Colombia ni la construcción de plantas de carbón, ni megahidroeléctricas son el camino a seguir. La transformación productiva con el uso de equipos más eficientes de acondicionadores de aire y la cogeneración a partir de fuentes como la solar, eólica, biogás y mareomotriz constituyen la ruta para la energía limpia y barata que necesita Panamá. Es tiempo de asumir una visión moderna y equitativa del tema energético.
hoyporhoy
24 ene 2015 - 08:08 AM
