El nuevo liderazgo en el Ministerio Público ha comenzado a ejecutar las tareas de saneamiento, reorganización y modernización de la institución. A pesar del riesgo que emerge de las posibles demandas de los afectados por las decisiones tomadas en el día de ayer y las que puedan venir en fechas futuras, la recompensa vale la pena: un Ministerio Público sano, joven y en camino a ser un faro luminoso y ejemplar de la justicia en nuestro país. Esperemos que en los próximos años, los cambios constitucionales y los legales nos permitan contar con el marco institucional de nombramientos por mérito y concurso, buenos salarios para todo el personal, y protección física para quienes asumen enfrentar amenazas en nuestro nombre por perseguir los delitos y proteger a las víctimas de los crímenes. Ese día parece estar más cerca.
hoyporhoy
16 ene 2015 - 07:44 AM