hoyporhoy

El sorpresivo nombramiento del obispo de David José Luis Lacunza como cardenal por parte del papa Francisco constituye una noticia, más allá de luces y calificativos, simplemente extraordinaria, no solo por el tributo a la valiosa trayectoria y compromiso de Lacunza, sino también por el reconocimiento a la madurez de la Iglesia católica panameña, tanto a su jerarquía como a sus feligreses. Es necesario ponderar el acompañamiento a su feligresía que a lo largo de la historia esta Iglesia ha mostrado, incluso con grandes sacrificios como los de Héctor Gallego y Nicolás Van Kleef, y el trabajo anónimo de monjas y párrocos que desde las áreas más remotas del país le llevan esperanza a los que menos tienen. Son ellos la voz de aquellos que carecen de esta, y usualmente no son escuchados por los poderosos. Diplomática y políticamente, la creación de este cargo cardenalicio acompaña a Panamá en el futuro, y servirá para generar nuevos canales de comunicación entre el Vaticano y el Estado panameño. Esperamos que para bien de los dos y, sobre todo, de un pueblo ávido de guía moral y espiritual.

LAS MÁS LEÍDAS

  • Cepanim: ¿cuándo iniciará entrega a herederos de beneficiarios fallecidos?. Leer más
  • La corrupción hace ‘lobby’ en Washington. Leer más
  • Gobierno busca frenar en la Corte Suprema la Policía Municipal que creó el alcalde Mizrachi. Leer más
  • Tren Panamá-David: Aeropuerto de Albrook operaría cinco años más antes de su traslado. Leer más
  • ‘Perdónenme’: Muerte de influencer conferencista Marie Claire reabre el debate sobre la salud mental en Panamá. Leer más
  • Exjefe de la DGI relata cómo funcionó la red que burló el E-Tax: estos son los funcionarios, abogados y sociedades investigados. Leer más
  • Tribunal declara legal la extradición de un empresario chino vinculado al fallido proyecto de Isla Margarita. Leer más