La finalización del paro de labores que por siete días llevó a cabo un grupo de empleados de uno de los proyectos de la ampliación del Canal debe ser motivo de alivio general, especialmente en momentos en que otras inquietudes de carácter laboral y millonarios reclamos de contratistas inconformes enturbian las aguas y ponen en juego los intereses de la Nación. El Canal de Panamá, como patrimonio inalienable y pieza angular de nuestro desarrollo, debe enfocar sus esfuerzos en hacer más atractiva la ruta ante competidores como el Canal de Suez, los sistemas multimodales en Estados Unidos o una incierta vía interoceánica en Nicaragua. En ese sentido el Canal navega en la dirección correcta con iniciativas de nuevos negocios como el puerto de Corozal y el propio proyecto de ampliación. Que nada nos distraiga de nuestras prioridades.
hoyporhoy
04 ene 2015 - 05:21 AM
