Nada parece haberse escapado de la voracidad de funcionarios de la pasada administración; ni el Banco de Desarrollo Agropecuario se salvó. Y como este, habría que examinar cómo están los otros bancos estatales, en cuyas juntas directivas fue nombrada gente allegada al expresidente Martinelli, como miembros de su “círculo cero”, y disfrutaron de préstamos millonarios, seguramente con tasas de interés hechas para amigos o cómplices, según fuera el caso. ¿Cuál es el legado que nos deja ese que no tenía reparos para enjuiciar a los que “entran limpios y salen millonarios”? Carece de estatura moral para criticar, incluso, a los miembros de su propio partido. El servicio público y buena parte del sector privado fue arrastrado por el lodo de la coima y la estafa, porque justamente eso era lo que veían todos, menos esos que creen que nos engañan con cuentos de herencias que hoy –sin siquiera aparentar que trabajan- les permite gastarse una vida de placeres, con aviones, yates, helicópteros, fincas, apartamentos, casas de playa, viajes, fiestas, carros de lujo, todo de la noche a la mañana –de ser unos limpios se convirtieron en millonarios–, justo cuando eran funcionarios.
hoyporhoy
29 dic 2014 - 05:23 AM