El papa Francisco ha liderado un proceso de cambio y de toma de conciencia dentro de la Iglesia católica y lo ha extendido a la práctica ética de los creyentes. En su homilía de la Nochevieja, el Papa vuelve a utilizar la metáfora del pueblo que ve la luz, es decir, que sale de la oscuridad para recibir la salvación. Francisco nos llama a meditar sobre la corrupción y otros males terrenales que persiguen a la humanidad. Mientras nos pide esta reflexión, los procesos teológicos, desde la tolerancia a los homosexuales y el ordenamiento de mujeres como sacerdotes, y los políticos, como las recientes negociaciones exitosas entre Estados Unidos y Cuba, reflejan la huella de un papado comprometido, tanto con los asuntos terrenales como con los celestiales. A la gran mayoría de los latinoamericanos, las acciones de este coterráneo en Roma nos traen luz y esperanza en los asuntos relacionados con la lucha contra la corrupción, así como por otros temas. Jorge Mario Bergoglio es, sin duda, sinónimo de paz y de un mundo mejor.
hoyporhoy
25 dic 2014 - 05:17 AM
