La Caja de Seguro Social (CSS) arrastra el legado de una crisis de ineptitud e improvisación. Esta entidad, tan importante para la salud y el bienestar familiar de la clase trabajadora y profesional del país, se ha visto afectada históricamente por administraciones interesadas en la politiquería, el negociado, y en resolverle los problemas fiscales del gobierno de turno. Desde el dietilene glycol, la KPC y las otras bacterias nosocomiales, hasta el envenenamiento de los bebés prematuros, la lista de los errores, defectos y anomalías que aquejan los servicios médicos de esta organización representan la más clara demostración de la incapacidad administrativa y de la negligencia médica generalizada que caracterizan a esta heroica institución. La respuesta de privatizar o tercerizar la atención de salud no corresponde a la realidad panameña, ya que se aumentarían aun más las inequidades y se restringiría excesivamente el acceso de los pobres a los servicios médicos de calidad. La salida es, entonces, de forma urgente, refundar la CSS con la meta central de servir a la salud del pueblo y a la paz social del país.
hoyporhoy
16 dic 2014 - 07:04 AM
