El Consejo de Gabinete aprobó ayer un proyecto de Presupuesto General del Estado por 23 mil 326 millones de dólares para el año 2020. Este estimado de los gastos e ingresos implica un déficit fiscal de 2 mil millones de dólares que debe ser financiado con más deuda.
Nuevamente, Panamá debe recurrir al endeudamiento para procurar el financiamiento de sus actividades gubernamentales. El Estado se ha acostumbrado a que sus gastos excedan a sus ingresos, y los panameños pagamos muy caro por esto.
El presupuesto de 2020 estima unos 3 mil 500 millones de dólares en el servicio de la deuda pública, cantidad que supera con creces los ingresos del Canal de Panamá, que se estiman en 3 mil 334.3 millones de dólares.
Ahora el presupuesto caerá en las manos de los diputados, quienes seguramente incluirán su propia lista de prioridades, obligando a nuevos gastos, más deuda, o menos fondos disponibles para fines loables.
Somos un país próspero, en el que no se cobran todos los impuestos adecuadamente, ni se gestiona el gasto público de forma eficiente e íntegra. Ya es tiempo de que seamos responsables y tengamos un presupuesto balanceado.
