El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, dijo una gran verdad ante representantes de la empresa privada panameña: “La participación del sector empresarial es indispensable para lograr un hemisferio más desarrollado y más democrático”. Eso se traduce en mayor riqueza para las familias panameñas y, en consecuencia, para el país. La participación de las empresas es crucial para el desarrollo nacional, pues sus aportes a la economía son indiscutibles, como también los aportes que hace en materia de tributos para la ejecución de los programas y planes que adelantan los gobiernos. De ahí que su papel no solo se limita a pagar impuestos. Debe ser considerada en decisiones que afectan el porvenir de miles de panameños que laboran para ella. Como en todo, hay empresas que no son el mejor ejemplo –como las que han estado bajo el ojo de la sociedad por su participación en actos de corrupción– pues nacen con el único propósito de obtener dinero sin importar el camino que las conduzca a sus aviesos fines. Esas son las menos, afortunadamente. La fortaleza de la empresa privada es de los mejores termómetros para medir la salud de una democracia.
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19 feb 2020 - 05:00 AM
