La presión urbana sobre las costas que rodean el distrito de Panamá se mantiene y, con el correr de los años, las autoridades terminan cediendo para complacer a desarrolladores urbano/comerciales, cuyo único fin es lucrar. La tercera fase de la cinta costera se impuso por un gobierno interesado más en las coimas que en esa obra. A esto ahora se sumaría las intenciones de una sociedad que busca hacer un relleno de mar de 50 hectáreas –el mismo tamaño que el Parque Omar– en el Pacífico, casi sobre las islas de la calzada de Amador. El desarrollador busca sacar provecho de obras estatales en la zona: el puerto de cruceros y el centro de convenciones, para lo cual ya ha dado el primer paso: buscar la aprobación del estudio de impacto ambiental que, además, indica que el área de influencia es de más de 150 hectáreas. Los que utilizan hoy las facilidades de la calzada de Amador verían con este proyecto un entorno muy distinto al de hoy: hoteles, áreas comerciales, atracciones, áreas deportivas, marinas. Es decir, el sacrificio de un área común para el beneficio económico de unos pocos. Y dado que este es un gobierno PRD, deberían recordar por qué Omar Torrijos quería recuperar la zona del Canal. Y ciertamente, no era para esto.
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08 abr 2022 - 03:53 AM