Los procesos para levantar el fuero electoral penal ahora son más engorrosos y tardan más tiempo, pues hay que ir a segundas instancias para dejar sin efecto el privilegio. En la práctica, significa dilatar, algo que lograron los diputados en las recientes modificaciones al Código Electoral. Si bien es cierto que generalmente el fuero es levantado a petición de las autoridades, al tomar ahora más tiempo se facilita la prescripción de los delitos y con ello viene la impunidad. Y eso es lo que querían los diputados desde un inicio, pues ellos —como ya sabemos— no legislan en el mejor interés de los ciudadanos. No, ellos legislan para sí mismos, para obtener beneficios y privilegios, para mantenerse fuera del alcance de la ley, porque muchos de ellos andan en malos pasos: roban dinero del Estado o se apropian de bienes estatales. Por eso se aferran de ese anacronismo electoral, como su tabla de salvación. Centenares de políticos han quedado protegidos de comparecer a juicios o de ser investigados, gracias a los procesos electorales instaurados a lo interno de sus partidos, los cuales pueden extenderse durante meses. El fuero electoral no es más que otra bribonada de los delincuentes que tenemos por diputados.
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01 feb 2022 - 05:02 AM
