Exclusivo

Hoy por hoy

La propuesta que ha hecho el Gobierno a la empresa canadiense que explota los ricos yacimientos de cobre y otros minerales en Donoso, parece acercarse a un trato más justo por la explotación de recursos que están en una zona montañosa del país de suma importancia para nuestra fauna y flora. Panamá es dueño de su riqueza y, por tanto, puede exigir mayor equilibrio entre lo que se gana la empresa al usufructuar tales riquezas y lo que recibe el país a cambio de ello. Si es cierto que el cambio de fórmula para hacer el cobro de la explotación minera es semejante al de otras naciones mineras, la empresa no está frente a algo que deba sorprenderle, pues tales márgenes sí existen. El contrato declarado inconstitucional –una de las pocas cosas justas que ha hecho la Corte Suprema– era un monumento al despilfarro de nuestros recursos naturales, un regalo que hizo otro gobierno PRD, aunque en esta ocasión –tras las críticas que recibió por el contrato con Panama Ports Company– busca mayor balance para las partes. La propuesta está ahora del lado de Minera Panamá, que debe hacer una contrapropuesta. Solo esperamos que sea razonable y no una humillación para el país.