El discurso del presidente de la República fue detallado en algunos de los temas que abordó, destacando el de la vacunación, en el que, sin duda, el Gobierno ha hecho un gran trabajo. Y si bien el crecimiento del país será de casi el 15%, el gobernante no mencionó en su discurso que también sufrimos una espectacular caída en el Productor Interno Bruto, como tampoco nos dijo cuánto nos hemos endeudado. Tampoco abordó el tema de la planilla estatal: personal y monto, los cuales, en estos meses de pandemia, han crecido de forma irresponsable. Cada año, el Gobierno contrata el equivalente a dos veces el personal que trabaja en el Canal. Si ello representara eficiencia, productividad, algo que justifique esa enorme friolera de casi $5 mil millones al año en salarios, pero lo que vemos son botellas, garrafones y damajuanas, porque nadie da justificaciones del por qué la Asamblea Nacional, por ejemplo, necesita más empleados mientras la empresa privada debe desprenderse de muchos, porque no puede darles trabajo. Señor presidente, el sacrificio es una forma de ejemplo, y desde que comenzó esta pandemia la empatía ha sido nula. Su discurso en nada cambia esa falta de solidaridad.
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03 ene 2022 - 04:02 AM
