Exclusivo

Hoy por hoy

Una crisis de bipolaridad parece estar afectando al Mici. Por un lado, convoca a diferentes sectores y gremios a un diálogo para definir el futuro de la minería en el país; por el otro, sorpresivamente incorpora 25 mil hectáreas al régimen de concesiones mineras, en detrimento del Corredor Biológico Mesoamericano. Para remate, anuncia que ha recibido la propuesta de una compañía canadiense para presuntamente invertir $200 millones en la reactivación de la mina de Molejón. De esto nos enteramos después de meses de conversaciones secretas entre el Mici y la empresa elegida, de la que se ignora mucho y se conoce poco, casi nada halagador. ¿Esto es lo más conveniente para el país? ¿Por qué seguimos comprometiendo nuestros recursos naturales, si se supone que hay una mesa para definir, precisamente, la estrategia país? El Mici todavía no ha podido regularizar la situación de la operadora de una concesión declarada ilegal por la Corte Suprema, pero ya está dispuesto a abrir un nuevo frente, sin convocar a un acto público ni definir las reglas. Pareciera que la única apuesta de reactivación económica del país, es la explotación minera, cualquiera que sea.