La Procuraduría de la Administración ha concluido una investigación sobre la presencia de la ministra consejera de Salud en un multitudinario funeral, y el desplazamiento a la playa del alcalde de Colón y su familia, cuando estaban vigentes estrictas restricciones de reunión y movilidad debido a la pandemia. La entidad recomienda que las actuaciones de ambos deben ser investigadas y sancionadas ejemplarmente, pues la violación de las normativas sanitarias pueden provocar contagios. La ministra consejera está lejos de ser una vocera con la autoridad moral para pedirle nada a nadie. Además de haber participado en un tumultuoso sepelio en el que fue evidente que no se guardó ninguna medida de bioseguridad –esas que ella ahora exige a la población– también firmó la convocatoria de una reunión política del PRD en junio pasado, en un restaurante, local que se suponía cerrado al público por mandato ministerial. Para exigir el cumplimiento de las medidas preventivas, uno mismo debe acatarlas. El ejemplo no se pone con palabras; se pone con acciones. Y sus acciones dicen más que sus huecas palabras.
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20 dic 2020 - 05:03 AM
